domingo, 27 de octubre de 2013

DAR AMOR CUANDO NO SE LO MERECE




“Estamos tan enamoradas
que nos volvemos ciegas,
nos devaluamos
y nos destruimos
por alguien que no se lo merece.
Tú, mujer, lo mereces todo.
¡No te mereces un amor a ratos!”

A veces las mujeres amamos a quien menos lo merece, y eso no es bueno.

¡Cuántas veces la mujer ha permitido que su pareja le maltrate! Desde el inicio de la relación ha vivido esas pequeñas agresiones que aparentemente le daban el toque de “me ama y por eso me trata así” o ” es tanto el amor que me tiene que no soporta que nadie me mire y por ello se enoja conmigo.”
Definitivamente, son pequeños avisos que no ha tomado en cuenta, porque desde el inicio le ha ido demostrando que él es un hombre dominante, que él es quien tiene que tener la última palabra en cualquier discusión o charla aparente…
Escucha a tu instinto
La mujer no hace caso o no toma en cuenta su instinto, algo que las mujeres tenemos muy desarrollado pero que no se nota cuando amamos demasiado…
Ése es el problema de todo: el amar y entregarse demasiado, sin darse cuenta de que su pareja no lo merece. Porque su pareja sólo toma lo que ella le da y no le entrega nada a cambio.
Es triste que la mujer acepte ese tipo de relación.
Amor a quien no lo merece

Pero también hay muchas mujeres que con el paso del tiempo, han ido tomando el control de sus vidas. Han ido tomando en serio la equidad de género y se han levantado de manera maravillosa, dejando de depender de otras personas y elevando su autoestima de manera precisa, con una seguridad asombrosa y sacando de la nada todo ese caudal de fuerza que se tiene desde que nacemos.
Porque desde siempre, la mujer ha tenido esa capacidad de salir adelante en cualquier situación, de solventar cualquier dificultad. La mujer puede, con esa fortaleza que tiene, vivir y salir adelante sola, con sus hijos, sin desmerecerse ante nada.
La condición está en que ella consiga confiar en sí misma. En que se acepte y ame de manera total, para que con ello pueda dar calidad de vida a sus hijos y a su entorno.
Toda mujer depende de sí misma. Toda mujer puede salir adelante sola, si así se lo propone. Solamente necesita reconocer que tiene fuerza y sentirse segura de que puede hacerlo.

miércoles, 9 de octubre de 2013

NO ME ABANDONASTE ..ME LIBERASTE ...




¿Te has sentido abandonada… aun teniendo pareja?
En el matrimonio, el paso del tiempo, la rutina, el aburrimiento y la falta de interés en el otro hace que la relación se deteriore y tengamos una sensación de abandono y de soledad, y eso nos lleva a buscar una solución…

 Lamentablemente, la solución no siempre se busca dentro del hogar. Se puede llegar al punto de ver a la pareja como un estorbo para conseguir nuevos proyectos en la vida y entonces empiezan los conflictos y los periodos de abuso, maltrato, infidelidades, humillaciones y vejaciones…  y por supuesto, afectando a las partes más vulnerables de la familia, como lo son los hijos cuando los hay.
Soledad estando contigo.

Con ello empieza la lucha por querer hacer que la relación vuelva ser como antes, como cuando empezaron y se juraron “amor eterno” o “hasta que la muerte nos separe”. Casi siempre es la mujer quien lucha y se desespera, llora y sufre, pide y ruega por ese amor que le está siendo arrebatado…  ¿Pero qué es mejor? ¿Nadar contra la corriente o aceptar que todo está perdido?
Nadar contra la corriente sería seguir en la lucha sin más contendientes que una misma, porque es bien sabido que una lucha es de dos, que los intereses tienen que ser mutuos y por supuesto, que el deseo de salvar la unión debe ser de ambos. Irónicamente, suele ocurrir que cuando la mujer da todo de sí para salvar la unión, recibe más humillaciones, desprecios y hasta golpes físicos de quien dice no amarla más.
Y así, al final llega la separación, ya sea por que él se fue o porque tú lo dejaste. El abandono que se sufrió en el alma, ahora es físico. La mujer se queda con un sentimiento de abandono, sintiendo que ha sido dejada atrás…
Me dolió cuando me dejaste, pero más me dolió cuando me dejaste de amar.

¡Pero vale la pena ver las cosas desde otra perspectiva! ¡Puedes darle un giro de 90 grados, y a eso que llamas “abandono”, llamar “liberación! ¡Liberación de tu yugo, de tu maltratador, libre de quien te da un grito y te hace temblar!
Muchas son las cosas que tenemos que aprender…
Sobre todo, debemos aprender que si tu pareja se fue, si te sientes “abandonada”, no debes abandonarte a ti misma. Tú eres la persona más importante y es por ti por quien debes de salir de ese “abandono”.
No necesitas a nadie para sobrevivir, la vida continua y tú con ella.