lunes, 30 de agosto de 2010

NO TE APEGUES AL AYER..





La vida me ha enseñado que para seguir adelante, avanzar y no quedar estancada es necesario no tener miedo a lo que hemos dejado atrás.

Los recuerdos siempre estarán en nuestra mente y corazón, queriendo salir hacia afuera, no hay que temer llorar y mostrar nuestras debilidades, al contrario, debemos dejar nuestros sentimientos y nuestro pasado libre, para que pueda volar bien lejos.

Deja tus recuerdos del ayer salir, recuerda cada tiempo como si hoy, que ya has madurado, lo estuvieses viviendo nuevamente.

Permite al ayer entrar a tu vida, será la mejor manera de recordar, no trates de tapar esos recuerdos, añora todo lo que viviste en ese tiempo, piensa en todas las etapas que estaban contigo, recuerda cada espacio, cada silencio cada nombre…

No evites recordar el pasado, permite que las lágrimas que necesiten salir se posen sobre tu cara, no permitas que tu corazón se quede reteniendo la amargura y sin haber sanado totalmente.

-Saca todo afuera-
Cuando estés en tu propio silencio recordando, respira y relájate, hazlo y ve soltando todo el peso que llevas encima. Muchas veces nos apegamos tanto a los recuerdos que hasta nos cuesta seguir adelante, todo se hace tan pesado como si caminásemos hacia una colina que no la alcanzamos jamás.

Pero mírate al espejo por un momento y piensa en lo bueno que te ha dejado el ayer, rescata esas buenas experiencias para que puedas usarlas en tu vida actual, confía en ti. Utiliza esas experiencias adquiridas para cuando sientas que sólo vas cuesta arriba y nada parece tener un final. Detente y vuelve a respirar, a estar en paz contigo misma.

Aprende a soltar
Mira afuera, todo el mundo, el universo, y todo lo tienes ante tus ojos es tuyo; todo está en tu mente; piensa en forma positiva, verás que tus días van mejorando y llegará hasta ti un rayo de luz que te servirá de guía en tus tiempos de oscuridad.

Nunca dejes de avanzar, aun con todos los recuerdos del ayer y todo el sufrimiento de lo que supuso “tu ayer”. Nadie puede cambiar el pasado, porque ya se fue, pero queda en ti el reparar lo malo y rescatar las cosas buenas; lo seres humanos somos personas muy complejas y cada una es un mundo, tratamos de vivir en el presente pero siempre estamos recordando el ayer.

Yo sé que cuesta mucho superar un mal momento, sé que duele muchísimo acordarse de aquellos a los que hemos amado tanto y ya no están, pero si limpiáramos nuestro interior de tantas cargas emocionales tendríamos más lugar para ampliar nuestro horizonte, tanto en lo personal como lo espiritual. Así te darías cuenta de que aquellos que ya no están acompañándonos en la tierra, nos sonríen desde algún lugar de nuestro corazón. Tendríamos una oportunidad de crecer y llegar más lejos de lo que hoy hemos logrado.

-No te aferres al ayer como el mayor de tus bienes -
Ama cada instante vivido y suéltalos, todo lo que vive enjaulado no te dejará avanzar, piensa que todas cuanto vive en libertad es más feliz, lo mismo te sirve esta lección a a ti.

Deja tus mente con libertad de pensamiento y expresión, para que vayas soltando poco a poco y día a día esos lazos del recuerdo.

-El ayer ya no es tuyo, suéltalo déjalo ir-
Hoy tienes ante ti una nueva oportunidad de volver a tener tu hoy y tu mañana como quieras; sólo date la libertad de soñar, de volver amar, de volver a creer en las cosas, y a medida que vayas alejando el ayer de tu vida, se te presentarán nuevas cosas.

Dedícate a ser feliz, aprende a respirar y soltar amarras de todo tipo. Cuando logres esa paz interior es cuando estarás preparada para comenzar de nuevo la vida.

Levanta tu vuelo y comienza una nueva etapa en tu vida, con el dolor del ayer y la experiencia de hoy, serás una persona completa.

Ahora sólo quédate en silencio en paz que mañana será un nuevo día para ti, hazlo a tu manera.

lunes, 23 de agosto de 2010

A LOS 30: SEA UNA MUJER PLENA, FELIZ Y JOVEN





Llegar a los 30 años no sólo significa dar un paso hacia la madurez, como muchas mujeres piensan erróneamente, pues además de que la vida representa un proceso de aprendizaje continuo, es en esta edad cuando se definen muchas de las etapas en la existencia de cualquier dama.

Desde el aspecto físico, psicológico, económico y laboral, entre muchos otros, cumplir 30 años y adentrarse en esa década se traduce en la cúspide de la evolución y la madurez emocional de las mujeres.

En este punto, los esquemas, las expectativas y la experiencia misma definen y refuerzan los propósitos personales y el camino a seguir, sin importar los cambios que de ello deriven.

Relevancia

La importancia de llegar a los 30 tiene que ver con la autonomía y coherencia en las decisiones, acciones y responsabilidades que una mujer toma y que moldean el ritmo de vida y los planes que se tienen para el futuro.

La psicóloga Diana Quant dice que el sistema de creencias forma parte integral de la personalidad y madurez de las mujeres, por lo que es importante evaluar en cada momento el ser, en vez del tener, así como los siguientes pasos a dar.

De este modo, la experiencia que una mujer ha adquirido con los años juega un papel crucial, pues le permite distinguir qué cosas le satisfacen personalmente, cuáles no, cuáles le molestan, qué la hace feliz y cuáles no está dispuesta a hacer sin sentir culpa con respecto a su individualidad, su sexualidad, una pareja, una profesión, un trabajo o su familia.

El psicólogo Jaime Ponce explica que la preparación y los logros acumulados le permiten a la mujer reforzar su seguridad y autoestima en esta etapa de la vida.

“Todo el conocimiento que una mujer ha tenido en años anteriores forman parte de su propia evolución y le sirve para enfrentar sus miedos, plantearse metas y ser más productiva en los 30”, señala.

Florecimiento

Así, esta nueva faceta implica plenitud en todas las áreas posibles, pues los 30 son un buen momento para empezar a cuidarse en función de la salud, disfrutar del éxito y desarrollo profesional o tener una pareja.

Por ello hay que reflexionar acerca de la actitud que se tiene frente a la edad.

“Es el amor propio el que obliga a una mujer a buscar una mejor calidad de vida”, dice Ponce, por lo que si en este momento no se trabaja para alcanzar la plenitud, no se puede esperar a serlo más adelante.

lunes, 16 de agosto de 2010

EL VALOR DE LA MADRE EN LA ACTUALIDAD




Ayer, estuve en una charla sobre el valor de familia en la sociedad de hoy, y como toda la sociedad parece estar mas enfocada a destruir los valores tradicionales de la familia, y insisten en reclamar nuevos modelos de familia. Hoy en dia a una familia, se le quiere llamar a desde un soltero viviendo con su perro, hasta una familia de padre y madre con varios hijos.

Lo siento pero no es lo mismo. No puede ser igual personas que se dedican de por vida a crear nuevos seres humanos que contribuyan para la continuidad de nuestra sociedad, con unas valores minimamente etico, de que unas personas para las cuales su minima preocupación es que ropa comprar mañana, o cual será la proxima cena, el proximo viaje, en una solamente palabra “CAPRICHO”. Vivir la vida de forma caprichosa sin un minimo de preocupación por lo que nos rodea o por nuestro futuro no es propriamente una familia.

El modelo de familia, ha empezado a cambiar en cuanto la mujer dejo la casa y empezó a incorporarse al mundo del trabajo. Dejo de haver una referencia continua de familia en el hogar, y muchas veces esta función fue adoptada por guarderías, escuales, cuidadoras, abuelos, o otros. A medida que la mujer se desarrollo profesionalmente y empezó a ser financiera independiente, la figura tradicional machista del hombre dejo de hacer sentido, y el nivel de tensión subió entre parejas, dado que los dos tienen sueldos, los dos son independientes, por lo que no hay necesidad de aguentar al otro. Habia llegado el divorcio y sus tasas galopantes.

Con los divorcios , el cambio del modelo de familia cambio de forma mas radical, y llegamos a los dias de hoy, donde todo vale, y lo unico que no es aceptado y protegido es el modelo tradicional de familia, de tal forma que si uno tiene varios hijos y va por la calle, se siente como observado y prejuzgado de fundamentalista religioso. A que llegamos.

A parte de esto y dentro de esta voragina economica, la mujer madre de familia, está discriminada, y incluso dentro de los planes de protección a la mujer es discriminada, porque a dia de hoy, una mujer sin hijos está en igualdad de oportunidades que un hombre. Tiene acceso a los mismos puestos de trabajo, y el sueldo ya no difiere tanto del hombre (asi como las atitudes de la nueva mujer-macho latina), por lo que dar igual de protección a una mujer sin hijos que a una mujer con hijos es de alguna forma injusta.

La mujer madre de familia es discriminada desde el momento en que es descubierto que está embarazada. Es puesta de lado, es minimizada en los entornos profesionales, porque automaticamente se piensa, que a partir de ahora su maxima preocupación no va ser ya hacer un buen trabajo, pero mas bien cuidarse y cuidar de su bebe. Como ademas, va a desaparecer durante varios meses, da lugar a una busqueda, muchas veces involuntaria de quien la pueda reemplazar, y por veces al volver, hay un choque de ocupaciones bastante preocupantes, y siempre es negativa para la mujer-madre. Todo esto se agrava si la mala agredecida mujer-madre decide reincidir en la ocupación de ser madre, y cuanto mas la reincidencia peor para ella.

Si una mujer madre deja de trabajar el reincorporarse al mundo del trabajo es bastante complicado, porque siempre se piensa en los niños y en los problemas que estos generan a los padres (aqui la mujer-madre y el hombre-padre tienen el mismo problema), y hay una visión bloqueante de estas mujeres a puestos de trabajo.

Imagino que esto no durará para siempre, y que mas tarde o mas temprano la sociedad reaccionará y volverá a pautas mas familiares, en un giro que muchos paises de Europa del Norte han empezado ya, cuando han descubierto que se estaba volviendo un pais de viejos y de inmigrantes.






lunes, 9 de agosto de 2010

¿QUE ES LA FELICIDAD ?










Te cuestionas en esas noches en que el cansancio está en tu cuerpo, en tu alma, después de un arduo día de trabajo, la vida que vives te llena de estrés, muchas veces de emociones fuertes, piensas una y otra vez, te preguntas ¿estoy viviendo? ¿esto es vida?

Muchas veces llega a ti ese sentir de tristeza, de cansancio, de querer traspasar fronteras, nubes, ensueños, esos sueños en donde eres la princesa del cuento y vives rodeada de lujos, de cosas bellas que toda mujer ambiciona tener, un príncipe azul que te rodea de cariño, de halagos, de mimos

Pero abres los ojos y ves tu realidad, ahí a tu lado, ese hombre del cual te enamoraste, dormido en tu lecho, cansado también de batallar en la vida por su familia, por los seres que ama, con sus defectos y virtudes, pero lleno de entrega, de amor, quizás en ese momento anhelas despertarle y decirle “¡estoy viva! ¡Abrázame, dame un beso!” pero le miras tan cansado como tú lo estás en ese momento y sólo atinas a rodear tus brazos en tu cuerpo y darte ese abrazo que anhelas de él.

En sus camitas, dormidos, plácidamente tus niños, esos seres que te llenan de alegrías, de besos, también de momentos en que quisieras tener mil manos para cuidarlos, protegerlos del mundo, de travesuras que te sacan de quicio.

Entonces, te das cuenta que la monotonía de tu vida, envuelta en ires y venires se convierte en deseos de tener la suficiente fuerza y salud para estar a su lado noche y día.

Amas, amas con tal plenitud que quisieras tener alas y volar a cada lugar en donde tus seres amados están, entrar en sus pensamientos y conocer cada latido de su corazón, amarlos más aún del amor que les das.

“¡Esa es la felicidad!“ — te respondes con ternura, el sentir a tu lado esa piel que te envuelve en momentos de pasión, de ternura, quien besa tu frente cuando estás dormida. Te levantas y vas a contemplar a tus niños dormidos, les das ese beso de todas tus noches y regresas al lecho con tu esposo, le arropas con dulzura y amor, te pegas a su cuerpo para sentir su calor y él, al sentirte a su lado te abraza con ternura, recuestas tu rostro en su pecho y dices ¡gracias Dios mío! y te duermes con esa placidez que te da el saber que amas y eres amada.

La vida a veces es dura y difícil con nosotras, con los seres que amamos, con ese entorno que nos rodea, pero si la vivimos de manera tal que las emociones y sentimientos sean compartidos, uniendo entre sí ese núcleo familiar, abrazando las tristezas, compartiendo lo poco o mucho que llegue al hogar en completa armonía, con nuestro Dios en medio del hogar como pilar fuerte de ese hogar amado, tan tuyo, entonces sabremos que la felicidad sí está en nuestras vidas.

lunes, 2 de agosto de 2010

NO LO DEJES ...




Cuando el camino se hace cuesta arriba...
NO LO DEJES

Cuando las cosas andan mal...
NO ABANDONES

Cuando no consigas resultados y se sumen los problemas...
NO TE RINDAS

Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar...
NO TE CAIGAS

Cuando la suerte, te sea adversa y no encuentres fuerzas para seguir...
NO RENUNCIES

Cuando no encuentres compañeros de lucha...
NO TE APURES

¡Hay manos que sostienen las tuyas!
Cree y siente cada minuto de tu vida, deja que tu alma "vuele libre" por los jardines hermosos de la confianza en Dios, que llega donde nuestra visión no puede alcanzar, pero sí nuestro corazón puede sentir.

¡Tu alma desea estar libre para darte fuerza y estímulo!
INTÉNTALO

Cierra los ojos por algunos minutos y deja tus pensamientos volar por sitios de amor.
No podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener ya, resueltos todos nuestros problemas, pero podemos mirar con amor, cada minuto de nuestra vida..

Si pensamos que todo es pasajero, miremos con Amor lo negativo, que te encamina a la perfección, y luego observaremos con felicidad el cambio del mal en bien, de tristezas en alegrías.

Lo que hoy nos hace sonreír fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer.
Nuestras faltas de hoy, también son las alegrías de mañana.
Las personas se van, los amores se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo sol se va cada noche para renacer al día siguiente... no te quedes en el medio del camino porque allá, adelante... ¡te espera la recompensa de Jesús!
Autor Desconocido.

Dios te hizo para volar.
Para ir por encima de las circunstancias de la vida y mirar hacia el cielo.

Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. Éxodo 19:4.

Y dije: !!Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. Salmo 55:6