lunes, 12 de julio de 2010

UNA MUJER VERDADERA




¿Alguna vez nos hemos replanteado cómo ser una mujer deseada?¿Alguna vez nos hemos replanteado ser una mujer deseada, admirada y soñada, únicamente por nuestras cualidades, únicamente por ser quienes somos y sin llevar la etiqueta de la vulgaridad de las calles?¿Alguna vez nos hemos replanteado mirar hacia el pasado y admirar el giro que ha dado la imagen de una mujer?¿Alguna vez hemos pensado en lavar la mala reputación que nos han dado el sector masculino y las féminas que se les asocia a la profesión más antigua del mundo?

Paradójicamente, la mujer se la infravalora cuando no roza la vulgaridad, cuando no muestra al público sus atributos sexuales, cuando da un "no" como respuesta a un polvo, probablemente digno de categorizarlo como polvo desastroso. Hombres que valora a la mujer solamente por lo anterior. Mujeres que infravalora a las que no llevan como apellido "fulana", que hacen de la imagen de la mujer como un mero objeto sexual, como un mero icono de la vulgaridad.

La mujer se ahoga en la sociedad que la envuelve, dejándose arrastrar por las descalificaciones, sin opción a hacerse valer, ni que la admiren por ser una mujer bellísima, sino acabando siendo una infeliz, una mujer utilizada, insultada y finalmente despreciada cuando ya no tiene ningún tipo de utilidad porque lo que se dice valor, jamás lo ha tenido.

Prácticamente la mayor parte de la culpa la tenemos nosotras mismas, por dejarnos ahogar, por arrastrarnos a una corriente que siempre desemboca en un abismo. Atacarnos a nuestro propio sector, atacamos a la mujer cuando no cumple los requisitos del zorrismo, del puterío... cuando no cumple los mandamientos de la vulgaridad:

1.Amarás a cualquier hombre que te considere un mero objeto sexual.
2.Accederás a todo tipo de caprichos sexuales sin importar tu opinión.
3.Insultarás a tu propio sector femenino por hacerse respetar.
4.Te someterás a duras y estrictas reglas de adelgazamiento, importando muy poco que tu salud se marchite.
5.Admirarás cuando te abandonen por otra mujer de tus mismas caractéristicas y con la cabeza bien alta, irás a buscar a otro hombre que te utilice del mismo modo que lo ha hecho el anterior.
6.Accederás a relaciones sexuales sin preservativo, sin llegar a pensar en posibles enfermedades de transmisión sexual, ya que tu obligación es tomar la píldora como buena profesional de la vulgaridad.
7.Serás admirada por tus grandes dotes de puterío.
8.Solo te recordarán por la que se ha acostado con toda la empresa o quizá, solo quizá, tengas la suerte de que te recuerden por haberte acostado con toda la ciudad.
9.Solo serás admirada por tus dotes sexuales y por dejarlos mostrar en público.
10.Y sobre todo, nunca te quejarás de haber adquirido el calificativo de la profesión más antigua del mundo....
Es curioso, que en el siglo XXI, la mujer siga siendo un icono de la vulgaridad, que solo se le tenga en cuenta por eso y que una vez utilizada, sel a deje encasillada en el papel que ha adquirido.