miércoles, 1 de enero de 2014
LA MUJER DE HOY EN DIA
En una breve conversación, un hombre le hace a una mujer la siguiente pregunta: Qué tipo de hombre estás buscando?
Ella se queda un momento callada antes de verlo a los ojos y le preguntó: En verdad quieres saber?
El respondió: si
Ella empezó a decir: Siendo mujer de esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo no podría hacer sola.
Tengo un trabajo y yo pago todas mis facturas. Yo me encargo de mi casa sin la ayuda de un hombre, porque soy económicamente independiente y responsable de mi administración financiera. Mi rol ya no es el de ser ama de casa dependiente de un hombre en ese sentido. Yo estoy en la posición de preguntar a cualquier hombre, que es lo que tu puedes aportar en mi vida?
El hombre se le quedó viendo.
Claramente pensó que ella se estaba refiriendo al dinero.
Ella sabiendo lo que él estaba pensando, dijo: No me estoy refiriendo al dinero. Yo necesito algo más.
Yo necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida.
El cruzó los brazos, se recargó sobre la silla y mirándola le pidió que le explicara.
Ella dijo: “Yo busco a alguien que luche por la perfección mental, porque necesito con quién conversar, no necesito a alguien mentalmente simple. Yo estoy buscando a alguien que luche por la perfección espiritual, porque necesito con quien compartir mi fe en Dios.
Yo necesito un hombre que luche por la perfección financiera porque, aunque no necesito ayuda financiera, necesito a alguien con quien coordinar los dineros que entren en nuestras vidas.
Yo necesito un hombre que luche por su individualidad, que tenga la libertad para salir a volar y regresar responsablemente a su nido, porque enriqueciéndose a sí mismo tendrá algo maravilloso que regalarme cada día.
Yo necesito un hombre lo suficientemente sensible para que comprenda por lo que yo paso en la vida como mujer, pero suficientemente fuerte para darme ánimos y no dejarme caer. Yo estoy buscando a alguien que yo pueda respetar. Partiendo del respeto que él mismo se gane con el trato, el amor y la admiración que me dé. Dios hizo a la mujer para ser la compañera del hombre.
No para ser menos o más, sino para que juntos forjen una vida en donde la convivencia los lleve a la felicidad.
Si existe un hombre así pues eso es lo que yo busco.
Cuando ella terminó de hablar lo vio a los ojos, él se veía muy confundido y con interrogantes.
El le dijo: estás pidiendo mucho
Ella le contestó:
Yo valgo mucho!!!
miércoles, 18 de diciembre de 2013
EL MEJOR REGALO DE NAVIDAD ERES TU
Si estás preocupado porque no sabes lo que vas a ofrecer como presente, porque no tienes condiciones, estás desempleado, o porque los amigos son tantos que no tienes medios de ofrecerles alguna cosa a cada.
Te voy a decir una cosa:
Las flores se marchitan, las tarjetas se pierden, ni todos los presentes agradan, las cartas se amarillean con el tiempo. Piensa en ofrecer algo que quede para siempre, que tú posees y que muchas personas riquísimas ya no poseen más:
¡Un poco de tu tiempo!
Se, por una hora, una mañana, una tarde o mismo un día... ¡el mejor amigo que alguien pueda tener! Date enteramente en la amistad, en la escucha. ¡Los momentos quedan para siempre!
Hacer a alguien feliz es el mayor regalo que podemos ofrecer. Y eso nosotros no lo compramos, lo producimos, con el cariño en los ojos y amor en el corazón.
Haz con que de aquí hasta diez años alguien pueda decir: el mejor presente de Navidad que yo recibí fueron algunos momentos que me ofreciste en aquel año.
Somos nosotros, personas muy ricas de posibilidades. Podemos dar a los demás sin tener que adquirir. Podemos hacer a alguien sonreír. Da un ratito de tu tiempo como presente. Sin grandes sorpresas, pero de todo corazón.
¡Tú eres el mejor regalo que existe!
Y que tu Navidad sea linda, así como la de todos los que tu corazón elige para probar de tu cariño y de tu amistad.
Te voy a decir una cosa:
Las flores se marchitan, las tarjetas se pierden, ni todos los presentes agradan, las cartas se amarillean con el tiempo. Piensa en ofrecer algo que quede para siempre, que tú posees y que muchas personas riquísimas ya no poseen más:
¡Un poco de tu tiempo!
Se, por una hora, una mañana, una tarde o mismo un día... ¡el mejor amigo que alguien pueda tener! Date enteramente en la amistad, en la escucha. ¡Los momentos quedan para siempre!
Hacer a alguien feliz es el mayor regalo que podemos ofrecer. Y eso nosotros no lo compramos, lo producimos, con el cariño en los ojos y amor en el corazón.
Haz con que de aquí hasta diez años alguien pueda decir: el mejor presente de Navidad que yo recibí fueron algunos momentos que me ofreciste en aquel año.
Somos nosotros, personas muy ricas de posibilidades. Podemos dar a los demás sin tener que adquirir. Podemos hacer a alguien sonreír. Da un ratito de tu tiempo como presente. Sin grandes sorpresas, pero de todo corazón.
¡Tú eres el mejor regalo que existe!
Y que tu Navidad sea linda, así como la de todos los que tu corazón elige para probar de tu cariño y de tu amistad.
martes, 3 de diciembre de 2013
LA MUJER
La mujer no quiere una mirada, quiere una sonrisa.
La mujer no quiere compañía, quiere presencia.
La mujer no quiere llanto, quiere lágrimas.
La mujer quiere, lo que es más sencillo otorgar.
La mujer no busca una mano,
busca tacto.
La mujer no busca momentos, espera acontecimientos.
La mujer no busca tu risa, espera tu alegría.
La mujer ofrece, lo que siempre has podido dar.
La mujer no desea un cuerpo, desea un abrazo.
La mujer no desea halagos,
desea palabras.
La mujer no desea unos labios, desea un beso.
La mujer no desea ser persona, desea ser mujer.
La mujer no espera tu tiempo, espera tiempo contigo.
La mujer no espera pasión, espera romance.
La mujer no espera sexo, espera amor.
La mujer no espera belleza,
espera la hagan sentir bella.
La mujer es mujer, no la trates como a un hombre.
La mujer es mujer, no es física, es sentimental.
La mujer es mujer, no es cuerpo, es corazón.
La mujer no eres tú, no la trates como esperas que te traten.
La mujer no es para poseer,
es para admirar.
La mujer no es para convencer, es para amar.
La mujer no es para conocer, es para entender.
La mujer no es lo que tú crees, ella es mucho más.
La mujer no es un rostro, es un todo.
La mujer no es difícil, es misteriosa.
La mujer no es tacto, es caricia.
La mujer no es la espina, es la rosa
domingo, 24 de noviembre de 2013
UNA MUJER COMO TU... COMO YO ...
Todas las mujeres somos diferentes, somos de diferentes colores y formas… pero todas somos muy especiales.
Las MUJERES somos seres con gran alma y corazón, luchadoras y trabajadoras; no bajamos los brazos a la primera piedra que nos tiren, al contrario, enfrentamos la adversidad con nuestra mejor arma: nuestra fuerza interior, nuestra DIGNIDAD de ser MUJER.
Muchas veces nos hunden en el dolor pero somos buenas nadadoras, nos golpean pero hemos aprendido a defendernos.
Luchamos por nuestro género, somos inteligentes, leemos, abrimos todos los sentidos para saber, aprender y no cometer errores del pasado. Ya nadie nos cuenta cuentos de princesas y príncipes, hoy sabemos que la vida no es así.
La vida de la mujer es dura, enfrentamos grandes obstáculos para alcanzar nuestros sueños. Paso a paso superamos los miedos, luchamos por aquello en lo que creemos y jamás permitimos que alguien nos diga que algo no es para nosotras por ser “cosa de hombres”. Las mujeres podemos sorprender al mundo entero mostrando nuestra capacidad de caer y volver a levantarnos con más fuerzas que antes. Nada nos queda grande, que todo lo podemos hacer y lograr.
Nunca te enfrentes con una mujer si no estás seguro de ser superior a ella, no sea que esa MUJER te sorprenda, pues dentro de ella hay tantas cosas buenas que ni ellas mismas son capaces de dimensionar lo que valen.
Una mujer es la que hace que todos los semáforos de la vida se pongan en rojo, ante ella debes mostrar respeto, amor y confianza, porque esa mujer es madre, hija o nieta... ella es la que le dará al mundo hijos nobles para crear un nuevo mundo, uno mucho mejor para los años venideros.
Las mujeres hacemos la diferencia en este mundo.
Una mujer es y será siempre defensora de sus hijos y cuidará de su hogar y su esposo.
Las mujeres sólo queremos una vida amorosa y tranquila…
¿eso es mucho pedir?
Si eres un buen hombre, junto a una gran mujer llegarás a ser un hombre de éxito, un verdadero hombre... pues ella te hará crecer.
Las mujeres no queremos modelos, queremos tener un hombre que sólo nos ame, que tome nuestras manos y nos abrace cuando nuestro mundo se cae. Poca cosa pedimos para lo mucho que damos.
Una mujer es la más bella de las flores de tu jardín,es aroma que se impregna en tus sentidos, es la mejor y perfecta creación del universo, tienen una mente rápida y la inteligencia que le acompaña está demostrado hoy en día que ya ocupan lugares importantes en el mundo entero.
Las mujeres ya no somos las muñecas que decían los hombres que sólo sabían enamorase de la primera que se les cruzara. NO, eso ya es pasado. Hoy las mujeres se fijan muy bien en el que desean que sea su compañero.
No es fácil conseguir una gran mujer, ya no es cosa de llevar flores o chocolates, las mujeres queremos hechos ante el compromiso, no palabras. De eso ya estamos cansadas, queremos realidades y no utopías.
¡Qué orgullo es ser una mujer y bien plantada ante la vida!
Hemos aprendido a hacernos respetar, así como también respetarnos a nosotras mismas. Nos liberamos de ese estigma en el que decían que éramos tontas y sumisas. Eso no, JAMÁS, desde hace mucho tiempo sabemos lo que valemos.
Por ello exigimos lo mismo:
UN GRAN HOMBRE; de lo contrario, quédate en la fila a ver si nos fijamos en alguien que no se lo merece.
Hombres, no tengan miedo, pues lo único que deseamos de ustedes es que sean sinceros y verdaderos; no queremos mentiras, no queremos hombres por un día, queremos un hombre para toda la vida.
Si crees que puedes con una mujer que piensa así, adelante, que nosotras sabremos reconocer quien nos ama de verdad y quien sólo nos utiliza…
Cuida a la mujer que tienes hoy, porqué mañana será tu mejor bastón.
domingo, 10 de noviembre de 2013
PENSAR BIEN FUERTE A LAS ADVERSIDADES
Habitualmente creemos que somos el resultado de lo que sucede en nuestro exterior, sin embargo nosotras somos los responsables de lo que nos ocurre, pues en nuestras manos tenemos la posibilidad de ser felices o no.
La ira, el enojo o el malestar no son virus que andan dando vuelta por el aire y que en un respirar inocente se introducen en nuestro organismo.
Nosotras somos los generadores de esas emociones que nos intoxican cada día
Frente a una situación de abandono, por ejemplo, no necesito ponerme triste, sentirme ofendido o rechazado. Podrás tener paz o satisfacción en virtud de la entrega, el respeto o la lealtad que pude haber tenido.
Si frente a ese abandono me siento deprimida o miserable, esas emociones responden a las conversaciones internas limitantes que tengo sobre mí. Tal vez me diga a mi misma “no merezco amor”, “soy poco mujer”, “¿quien se fijara en mi con este cuerpo?” o ideas descalificativas que se colaboran y sustentan entre si. Es decir, que frente a los eventos de la vida, lo que me entristece o deprime son las conversaciones o los pensamientos que me digo a mi misma.
Crueles con nosotras mismas
Pero si eres una mujer adulta, ya habras tenido suficiente tiempo para descubrir que en la vida muy pocas veces se dan las cosas como lo deseamos. ¿Y que podemos hacer con ello? ¿Nada? No, podemos aceptarlo y seguir adelante, o quejarnos, lamentarnos y vivir estresadas.
Este dato te dejara asombrada:
Segun un reciente estudio, las personas vivimos a diario unas 23 frustraciones, detalles que entorpecen el curso natural de las cosas; un boton que se suelta de la blusa, el trafico, un cafe que se cae en la ropa, el ascensor que no funciona, un granizo, una discusion, un virus en el ordenador, una impresora que no imprime etc.
Matemáticamente admirable
Por todo ello, es necesario que aprendas a vivir tal cual es la vida, con su belleza de instantes mágicos y sus torceduras, con la misma plenitud en ambos casos. Y sobre todo que aceptes que aun cuando tengas una actitud positiva, habra situaciones que se saldran de tus manos, y aun con situaciones tensas y dolorosas, la vida sigue siendo bella.
domingo, 27 de octubre de 2013
DAR AMOR CUANDO NO SE LO MERECE
“Estamos tan enamoradas
que nos volvemos ciegas,
nos devaluamos
y nos destruimos
por alguien que no se lo merece.
Tú, mujer, lo mereces todo.
¡No te mereces un amor a ratos!”
A veces las mujeres amamos a quien menos lo merece, y eso no es bueno.
¡Cuántas veces la mujer ha permitido que su pareja le maltrate! Desde el inicio de la relación ha vivido esas pequeñas agresiones que aparentemente le daban el toque de “me ama y por eso me trata así” o ” es tanto el amor que me tiene que no soporta que nadie me mire y por ello se enoja conmigo.”
Definitivamente, son pequeños avisos que no ha tomado en cuenta, porque desde el inicio le ha ido demostrando que él es un hombre dominante, que él es quien tiene que tener la última palabra en cualquier discusión o charla aparente…
Escucha a tu instinto
La mujer no hace caso o no toma en cuenta su instinto, algo que las mujeres tenemos muy desarrollado pero que no se nota cuando amamos demasiado…
Ése es el problema de todo: el amar y entregarse demasiado, sin darse cuenta de que su pareja no lo merece. Porque su pareja sólo toma lo que ella le da y no le entrega nada a cambio.
Es triste que la mujer acepte ese tipo de relación.
Amor a quien no lo merece
Pero también hay muchas mujeres que con el paso del tiempo, han ido tomando el control de sus vidas. Han ido tomando en serio la equidad de género y se han levantado de manera maravillosa, dejando de depender de otras personas y elevando su autoestima de manera precisa, con una seguridad asombrosa y sacando de la nada todo ese caudal de fuerza que se tiene desde que nacemos.
Porque desde siempre, la mujer ha tenido esa capacidad de salir adelante en cualquier situación, de solventar cualquier dificultad. La mujer puede, con esa fortaleza que tiene, vivir y salir adelante sola, con sus hijos, sin desmerecerse ante nada.
La condición está en que ella consiga confiar en sí misma. En que se acepte y ame de manera total, para que con ello pueda dar calidad de vida a sus hijos y a su entorno.
Toda mujer depende de sí misma. Toda mujer puede salir adelante sola, si así se lo propone. Solamente necesita reconocer que tiene fuerza y sentirse segura de que puede hacerlo.
miércoles, 9 de octubre de 2013
NO ME ABANDONASTE ..ME LIBERASTE ...
¿Te has sentido abandonada… aun teniendo pareja?
En el matrimonio, el paso del tiempo, la rutina, el aburrimiento y la falta de interés en el otro hace que la relación se deteriore y tengamos una sensación de abandono y de soledad, y eso nos lleva a buscar una solución…
Lamentablemente, la solución no siempre se busca dentro del hogar. Se puede llegar al punto de ver a la pareja como un estorbo para conseguir nuevos proyectos en la vida y entonces empiezan los conflictos y los periodos de abuso, maltrato, infidelidades, humillaciones y vejaciones… y por supuesto, afectando a las partes más vulnerables de la familia, como lo son los hijos cuando los hay.
Soledad estando contigo.
Con ello empieza la lucha por querer hacer que la relación vuelva ser como antes, como cuando empezaron y se juraron “amor eterno” o “hasta que la muerte nos separe”. Casi siempre es la mujer quien lucha y se desespera, llora y sufre, pide y ruega por ese amor que le está siendo arrebatado… ¿Pero qué es mejor? ¿Nadar contra la corriente o aceptar que todo está perdido?
Nadar contra la corriente sería seguir en la lucha sin más contendientes que una misma, porque es bien sabido que una lucha es de dos, que los intereses tienen que ser mutuos y por supuesto, que el deseo de salvar la unión debe ser de ambos. Irónicamente, suele ocurrir que cuando la mujer da todo de sí para salvar la unión, recibe más humillaciones, desprecios y hasta golpes físicos de quien dice no amarla más.
Y así, al final llega la separación, ya sea por que él se fue o porque tú lo dejaste. El abandono que se sufrió en el alma, ahora es físico. La mujer se queda con un sentimiento de abandono, sintiendo que ha sido dejada atrás…
Me dolió cuando me dejaste, pero más me dolió cuando me dejaste de amar.
¡Pero vale la pena ver las cosas desde otra perspectiva! ¡Puedes darle un giro de 90 grados, y a eso que llamas “abandono”, llamar “liberación! ¡Liberación de tu yugo, de tu maltratador, libre de quien te da un grito y te hace temblar!
Muchas son las cosas que tenemos que aprender…
Sobre todo, debemos aprender que si tu pareja se fue, si te sientes “abandonada”, no debes abandonarte a ti misma. Tú eres la persona más importante y es por ti por quien debes de salir de ese “abandono”.
No necesitas a nadie para sobrevivir, la vida continua y tú con ella.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










